1.PARQUES NATURALES
Montes de Málaga
Los Montes de Málaga, es una cadena montañosa situada a unos cinco kilómetros al norte de la ciudad de Málaga, cubre un área de 4900 hectáreas (una gran parte se sitúa dentro del municipio de Málaga y el resto en Casabermeja y Colmenar).
Es una cadena de colinas bajas y altas que discurre paralela a la costa mediterránea, extendiéndose a partir de 80 metros hasta el pico de la Cresta de la Reina que tiene una altitud de 1.032 metros. El paraje se creó para evitar inundacianes en la ciudad de Málaga,comenzando los trabajos el 13 de septiembre de 1930 y finalizando en la decada de 1950.La repoblación consistió principalmente en la siembra de Pinus halepensis.
Por él fluye el río Guadalmedina, el cual a lo largo de los siglos, se solía desbordar.Dentro del Parque existen cinco cuencas bien definidas de arroyos afluentes del Guadalmedina,el arroyo de las Vacas,el arroyo Chaperas,el Humaina,el Hondo y el de Los Frailes.Estos se encuentran secos la mayor parte del año.
El Parque Natural de los Montes de Málaga es declarado como tal por Ley del Parlamento Andaluz en Julio de 1989. Con una superficie próxima a las 5.000 hectáreas, el Parque se extiende básicamente dentro del Término Municipal de Málaga y en parte del de Casabermeja. El acceso se realiza a través de la carretera C-345 también llamada de los Montes. Varios son los recorridos que se pueden realizar en el espacio y en los que es posible admirar toda la belleza del mismo. Existen dos zonas de acampada, en el Parque de Torrijos con entrada por Fuente de la Reina, y en el Cerrado. Los senderos mas importantes del parque son el de Picapedreros, El Cerrado, Las Contadoras, Pocopan y Torrijos.
Flora
El origen de la mayor parte de la vegetación arbórea que cubre el Parque se sitúa en las repoblaciones hidrológico-forestales realizadas a partir de los años treinta, con objeto de preservar a la ciudad de Málaga de las grandes inundaciones que padecía a causa del río Guadalmedina.
Las especies utilizadas en dichas repoblaciones fueron el pino piñonero, el pino resinero y sobre todo el pino carrasco. Esta última especie se adapta perfectamente a los suelos pobres y muy erosionados, provocando menores efectos acidificantes del suelo que las otras especies de pinos.
Una vez establecida la cubierta forestal, la vegetación autóctona mediterránea, que existía en la zona siglos atrás y que por causa de la extensión de los cultivos tales como viñedos, olivares, almendrales, etc., había quedado relegada a un segundo plano, se empieza a desarrollar en todo su esplendor.
Hoy día por tanto podemos apreciar en el Parque verdaderas regeneraciones naturales de encinas, alcornoques, especie menos termófila que la encina y con mayores requerimientos de humedad, pero que compite con ella hasta desplazarla en los suelos silíceos, cuando las condiciones de temperatura y humedad le son adecuadas, y quejigos, las cuales ordenadas racionalmente constituirán en su día fotografías de la imagen que presentaban los Montes hace siglos. Además de las especies citadas en el Parque encontramos otras como castaños, nogales, chopos, fresnos, madroños, mirtos, algarrobos, diversas especies de jaras, brezos, labiadas, palmitos, retamas, tomillos, romeros, ahulagas, esparragueras, etc.
En las zonas más aclaradas del pinar se desarrolla el típico matorral mediterráneo, con especies resistentes a las sequías como es el caso de erguen, aulaga morisca, aladierno y retama de escoba. A la sombra de este matorral o bajo el pinar, se pueden desarrollar especies como coscoja, torvisco, enebro y brezo blanco y en las zonas más frescas y con mayor abundancia de agua crece el quejigo andaluz.
Fauna
Esta extensa comunidad vegetal sustenta a un gran número de especies animales. En el Parque Natural de los Montes de Málaga se ha determinado la presencia de más de 151 especies de vertebrados y un número mayor aun de invertebrados.
Entre los anfibios, con al menos 8 especies, encontramos la rana común, el sapo común y el sapo corredor. Los reptiles están representados por 19 especies entre las que destacan el camaleón, especie en grave peligro de extinción, la salamanquesa rosada, la salamanquesa común, el lagarto ocelado, la lagartija colirroja y la lagartija colilarga. También son frecuentes los ofidios como la culebra bastarda, la culebra de escalera, la culebra de collar y la culebra de herradura.
Sin duda alguna el mayor grupo de vertebrados representados es el de las aves, en donde se contabilizan casi 100 especies entre las que se pueden destacar las rapaces diurnas tales como: el azor, el gavilán, el ratonero común, el águila perdicera, el águila calzada, el águila culebrera, y los a veces carroñeros milano real y milano negro. Dentro del grupo de las depredadoras son también representativas las rapaces nocturnas como el mochuelo, la lechuza común, el autillo y el cárabo.
Los mamíferos también están representados en el Parque Natural, con más de 30 especies, entre las que se pueden destacar carnívoros como el zorro, el tejón, la jineta, el meloncillo, la comadreja y el turón. Los insectívoros están bien representados con el erizo moruno, el topo ciego, la musaraña y la musarañita, que posiblemente sea el mamífero más pequeño del mundo. Entre los insectívoros hay que considerar también a los murciélagos, que emplean las ruinas de los lagares, huecos de árboles y cuevas, como refugios y lugar de cría. Entre las especies que se pueden encontrar en el Parque Natural hay que resaltar: el murciélago nocturno común y el ribereño.
Quizás el grupo de mamíferos más representado en el Parque Natural es el de los roedores. Entre ellos encontramos: la rata campestre, la rata gris, el ratón común, el ratón campestre, la rata de agua, la rata topera, el lirón careto, el topillo común, la ardilla, el conejo y la liebre mediterránea.
Por supuesto no podemos dejar de nombrar a uno de los mayores mamíferos que habitan el Parque Natural de los Montes de Málaga, el jabalí, que ha aumentado bastante su presencia en los últimos años.
Muchas de estas especies son muy escasas y están especialmente protegidas por la ley. Lo más interesante es que la mayoría de ellas son sedentarias y crían en el propio parque, por lo que la riqueza de fauna se mantiene más o menos constante a lo largo del año, sin presentar las típicas fluctuaciones de las zonas de acogida de especies emigrantes.
El espacio ofrece además recursos naturales como la madera, leña, corcho, ganadería, especies cinegéticas, etc. Sin embargo, su función más representativa está muy relacionada con su cercanía a la villa de Málaga que ha dado lugar a que se convierta en auténtico pulmón de la ciudad, usándolo la población como área de recreo y esparcimiento.
Sierra de Grazalema
El Parque Natural Sierra de Grazalema, con una superficie de 53.411 ha, es realmente un macizo que forma parte del extremo más occidental de la Cordillera Subbética, compuesto por otras subsierras (Sierra de Zafalgar, Pinar, Endrinal, Caíllo, etc.).
Está situado entre el noreste de la provincia de Cádiz y el noroeste de la provincia de Málaga, incluyendo total o parcialmente a 14 municipios, 9 pertenecientes a la provincia de Cádiz (El Bosque, Prado del Rey, Zahara de la Sierra, Algodonales, El Gastor, Grazalema, Villaluenga del Rosario, Benaocaz y Ubrique) y 5 a la provincia de Málaga (Ronda, Montejaque, Benaoján, Jimera de Líbar y Cortes de la Frontera).
Características físicas
De las Zonas Externas de la Cordillera Bética, la Sierra de Grazalema forma parte del conjunto geológico Subbético. Dentro de éste, el Subbético Medio se localiza fundamentalmente al norte del Corredor del Boyar, abarcando las sierras del Pinar, Zafalgar, Blanquilla, etc. Al sur de éste, se localiza el Subbético Interno, abarcando las sierras del Endrinal, Caíllo, Sierra de Ubrique, etc. También están representadas las unidades alóctonas del Campo de Gibraltar.
El Subbético Medio, o sector septentrional, tiene abundancia de margas y margocalizas frente al predominio absoluto de calizas en el sector meridional, o Subbético Interno, lo que provoca una diferencia de tonalidad paisajística, oscura y grisácea en el primero frente a tonalidades blancas en el segundo.
Su mayor altura es el pico del Pinar (o Torreón), con 1.654 metros en la Sierra del Pinar.
En algunos puntos de la Sierra de Grazalema se registra una pluviosidad superior a 2.500 mm, siendo el lugar más lluvioso de la mitad sur peninsular, a pesar de la sequía estival de la zona.
La composición de la Sierra de Grazalema, básicamente de rocas calizas, genera los típicos fenómenos kársticos: numerosas cuevas, desfiladeros, dolinas, etc.. Destacan la Cueva del Gato, por la que un río subterráneo, tras recorrer cinco kilómetros desde la Sima del Hundidero, reaparece vertiendo sus aguas al río Guadiaro; la Cueva de la Pileta, que contiene pinturas rupestres y se puede visitar con restricciones y utilizando candiles; y la Garganta Verde, estrecho y profundo desfiladero que sirve de único desagüe a toda la Sierra del Pinar.
Vegetación y Flora
El pinsapar es la formación vegetal más característica y definitoria del espacio, encontrándose en la Sierra del Pinar la mejor masa de pinsapos de las que actualmente se conservan en Andalucía. Además del enorme valor biogeográfico que tiene, reúne unas condiciones paisajísticas muy notables por lo escarpado y espectacular del relieve sobre el que se asienta.
También se pueden encontrar otras formaciones vegetales de gran valor, como encinares, alcornocales, quejigares, acebuchales y bosques de ribera.
La variedad florística del Parque Natural es muy alta, contando con más de 1.375 taxones. Esta cifra representa algo más del 25% de las especies descritas para España y un porcentaje superior al 55% de las especies de Andalucía Occidental.
Entre éstos se encuentran 7 endemismos locales, cuya área de distribución no sobrepasa los límites del espacio protegido, (Fumana lacidulemiensis, Echinospartum algibicum, Erodium recoderi, Papaver rupifragum y los híbridos Phlomis x margaritae y Narcissus x libarensis). Además cuenta con 14 endemismos rondeños, 33 béticos, 42 béticomauritanos, 46 ibéricos y más de 140 ibero-mauritanos.
Del Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas, hay 6 taxones incluidos en la categoría de En peligro de extinción (Abies pinsapo, Asplenium petrarchae subsp. bivalens, Atropa baetica, Narcissus bugei, Papaver rupifragum y Rupicapnos africana subsp. decipiens), 15 en la de Vulnerables (Asplenium billotii, Avena murphyi, Cosentinia vellea subsp. bivalens, Drosophyllum lusitanicum, Hymenostemma pseudoanthemis, Isoetes durieui, Laurus nobilis, Narcissus fernandesii, Ornithogalum reverchonii, Asplenium sagittatum, Prunus insititia, Prunus mahaleb, Salix eleagnos, Silene mariana y Sorbus aria) y 3 catalogados como De Interés Especial: Acer monspessulanum, Celtis australis y Quercus canariensis.
Seis especies están incluidas en el Anexo II de la Directiva 92/43/CEE, del Consejo, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, como especies de interés comunitario para cuya conservación es necesario asignar zonas especiales de conservación, (Silene mariana, Atropa baetica, Hymenostemma pseudoanthemis, Narcissus humilis (N. Cavanillesii), Narcissus fernandesii y Festuca elegans).
Fauna
Del Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas están presentes dos especies de fauna "En peligro de extinción", el cangrejo de río autóctono (Austropotamobius pallipes) y el alimoche (Neophron percnopterus) y dos "Vulnerables", el águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus) y el aguilucho cenizo (Circus pygargus).
De las especies incluidas en la Directiva Hábitats se encuentran las siguientes:
- Invertebrados (Macromia splendens, Oxygastra curtisii, Euphydryas aurinia)
- Anfibios (Discoglossus jeanneae)
- Reptiles (Emys orbicularis, Mauremys leprosa)
- Peces (Chondrostoma polylepis)
- Mamíferos (Rhinolophus mehelyi, Rhinolophus hipposideros, Rhinolophus ferrum-equinum, Rhinolophus euryale, Miniopterus schreibersii, Myotis emarginatus, Myotis myotis)
La Sierra de Grazalema dispone de una de las mayores colonias de buitres leonados de Europa y algunas parejas de alimoches, especie gravemente amenazada.
2.PARAJES NATURALES
Desembocadura del Guadalhorce
Lo encontramos al sur de la ciudad de Málaga, a pocos kilómetros. Es un complejo de lagunas situadas cerca de la desembocadura del rio Guadalhorce. Tiene unas condiciones especiales de humedad y temperatura, y las subidas de las mareas es de forma periodica, por lo que no es de extrañar que la vegetacion del lugar sea rica y variada.
Suelo - El río se bifurca en dos brazos, formando un delta aluvial en el que se encuentran una serie de pequeñas lagunas de origen artificial.
Flora - Plantas acuáticas, vegetación perilagunar de carrizos, castañuelas y almajos principalmente. Las márgenes del río están ocupadas por álamos, eucaliptos y algunos sauces. También se encuentran tarajes y palmeras.
Fauna - Fauna rica y variada, tanto en aves como en reptiles y anfibios. La avifauna cuenta con especies peculiares como el morito, el flamenco, la espátula, la cigüeña negra, la gaviota de Audouin o la pagaza piquirroja, además de otras más comunes como garcillas, pardelas, charranes, fochas, anátidas, etc. Los mamíferos más comunes son los roedores, comadrejas, turones y zorros.
VEGETACIÓN
El carácter marítimo-terrestre de este Paraje, aumenta enormemente sus índices de biodiversidad. El ecotono, frontera o zona de límite que supone un área terrestre con otra húmeda, da lugar a los más elevados indicadores de multiespecificidad en cualquier parte del planeta. En el caso de concurrencia con el medio marino, el contraste y abundancia son especialmente significativos dado que supone un caso particular de dos inmensos mundos puestos en contacto.
La vegetación terrestre, difiere en el ámbito del Paraje natural con la del resto de la montaña merced a dos particularidades, una derivada de la escasa altitud y singular orientación, que la hacen extremadamente termófila. Se registra aquí la temperatura media más elevada del litoral malagueño, así como la más reducida precipitación atmosférica. Por otra, la salinidad del medio marino, afecta a la atmósfera próxima de modo que exige una fuerte especialización en las plantas.



Asentados en el ámbito de la brisa y el aerosol marino se encuentran el perejil de mar (Crithmum maritimum), tomillo marino (Frankenia corymbosa), asterisco (Asteriscus maritimus), Siemprevivas (Limonium malacitanum, L. sinuatum), Messembryantemum nodosum, Amapola marina (Glacucium flavum), Romero blanco (Rosmarinus eriocalyx), y en las arenas de playas oruga de mar (Cakile maritima), cardo marino (Eryngium maritimum). En este complemento costero, se diferencia el Paraje Natural del resto de la sierra, de las situaciones más próximas a las que son comunes el resto de los elementos vegetales terrestres.


Por otra parte, el ámbito sumergido es territorio también para la presencia vegetal. Algas rojas, verdes y pardas ganan la batalla al mundo animal en el sector más iluminado, destacando en la franja más castigada por el intenso oleaje las rodofíceas de los géneros Corallina, Jania y Gelidium, apareciendo a continuación las invasoras, también rojas, Asparagopsis armata y Asparagopsis taxiformis que desde hace una década está transformando el paisaje sumergido con su cada vez más acusada presencia.
Pero el Paraje ha adquirido nombre particular debido a la presencia de praderas de fanerógamas marinas, que se encuentran en una posición más avanzada dentro de la escala evolutiva que las algas. Vienen a ser el equivalente, a nivel faunístico, de los cetáceos y otros mamíferos marinos que optaron por el medio acuático en lugar del terrestre. Su función ecológica es muy importante al fijar el sustrato arenoso con sus raíces, proporcionar una considerable cantidad de oxígeno derivada de la actividad fotosintética y ofrecer la posibilidad de colonización a un gran número de especies animales y vegetales que, o viven de modo permanente, o utilizan estas praderas como zona de puesta, alimentación o de protección de juveniles.
Las especies de fanerógamas que pueden encontrarse aquí son Zostera marina y Cymodocea nodosa, presentes en las más frías aguas atlánticas, y Posidonia oceanica, endémica de las cálidas aguas mediterráneas. La coexistencia de estas dos especies es indicadora de la singularidad biogeográfica del Paraje, situado en plena transición atlántico-mediterránea. La situación de estas praderas es sumamente comprometida. Posidonia oceanica está prácticamente relegada al fondo rocoso que la protege de forma natural y Zostera marina sufre el inicio de degradación causada por los barcos de pesca de arrastre, de carácter nada selectivo y que tradicionalmente operan en las costas andaluzas sin visión de persistencia. La protección de este espacio evitará estas actividades, procurando la regeneración de las fanerógamas marinas como valor intrínseco de unas comunidades peculiares y la posible recuperación de los bancos de pesca del entorno próximo.
FAUNA
La fauna terrestre se encuentra protagonizada por las aves marinas. El medio de acantilados que protege especialmente las áreas de reposo y nidificación siempre son un lugar especial para estas aves. Esta importancia ocasionó su inclusión en el año 2002 en la red de Zonas de Protección para las Aves dictaminada por la directiva de la Unión Europea de 1979. Destacan un gran número de gaviotas, Larus ridibundus, L. fuscus, L. cachinnans, L. adouinii, alcatraz (Morus bassanus), cormoranes (Phalacrocorax carbo), pardela balear (Puffinus mauretanicus), garza real (Ardea cinerea). En el medio terrestre despiertan interés el vencejo cafre (Apus caffer) y las rapaces diurnas y nocturnas, siendo fácil de ver el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) o el halcón peregrino (Falco peregrinus) durante el dia. Las águilas calzada (Hieraetus pennatus), perdicera (H. fasciatus), culebrera (Circaetus gallicus) son de más escasas y el águila pescadora (Pandion haliaetus) que nidificó en este territorio puede verse en época de invernada. Otras aves rapaces como gavilán, azor, cárabo, lechuza común y búho real son igualmente comunes en los bosques y cantiles del Paraje Natural.




3. RESERVA NATURAL
Laguna de Fuente de Piedra
Humedal situado en la provincia de Málaga, en el término municipal del municipio de Fuente de Piedra, en España. En un paisaje de relieve muy suave, cubierto de campos de olivo y cereal, en la comarca de Antequera, se extiende la enorme Laguna Fuente de Piedra que contribuye a proporcionar una belleza paisajística especial. Ni en los años en que prevalece el tiempo seco, llega a perderse totalmente esta magnífica laguna, porque para solventar tal emergencia existe el pozo "Cabeza Negra". Los antiguos muros y canales que se emplearon para la extracción de sal, son bien utilizados en la actualidad.
Sus 164 ha de Reserva Natural y 1.364 ha de Zona de Protección hacen que sea la laguna más extensa de Andalucía.
Pero si deseamos ver al ave reina de este paraje, deberemos acudir hacia finales del mes de febrero, que es la fecha en la que hace su llegada el Flamenco rosa para nidificar, en la mayor colonia en la Península Ibérica de esta bella y delicada ave. También podremos contemplar otras especies de aves acuáticas como la Pagaza piconegra, la Gaviota picofina, la Cigüeñuela o el Pato cuchara.
Las aguas salinas de la laguna proporcionan el medio adecuado para el desarrollo de la vegetación halófila como el carrizo, el junco y la caña, unidos al matorral mediterráneo.
4. MONUMENTOS NATURALES
